El blog de Deja Huella con H

¿No sabes decir no?

Cuando no podemos evitar que la corriente nos arrastre es porque nuestro cerebro nos está engañando. Bueno, realmente le hemos engañado nosotros primero porque le hemos hecho creer tanto tiempo de que no hay alternativa que no se para ni siquiera a replanteárselo. La mayoría de las veces llegamos a estas situaciones porque no sabemos decir que no.

Pero, piensa por un momento qué pasaría si decimos que no a algunas de esas cosas que nos arrastran. ¡¡¡Que catástrofes caerán sobre nosotros si decimos que «NO» de vez en cuando!!! Perdón por el sarcasmo, pero a veces permitirnos a nosotros mismos ridiculizarnos nos ayuda a poner en perspectiva las cosas y a superar el miedo a decir que «NO». 

Hay muchas situaciones a las que podemos aplicar esto, pero en el entorno laboral muchas veces es el más acuciante: ¿Nos despedirán del trabajo si decimos «NO» a alargar nuestra jornada laboral sistemáticamente más allá de lo establecido? ¿O si decimos «NO» a aceptar trabajar por encima de nuestras responsabilidades? ¿Se enfadará mi jefe? ¿Tenemos el «síndrome de Estocolmo»? ¿O es nuestra «sobre-responsabilidad» o «baja autoestima» mal gestionada la que nos hace dar más y más y más hasta la extenuación?

Por favor, ¡PARA un instante en pensar en esto!: Cuando no sabemos decir que NO en realidad estamos dando prioridad a las cosas de los demás y estamos abandonando nuestra responsabilidad con nosotros mismos.

Porque, ¿a quién favorece todo esto? O mejor dicho, ¿a quien está perjudicando hasta el punto de afectar de forma dañina a su vida? ¿A quien estamos privando de todo ese tiempo y energía? ¿No estamos dejando en cierta manera que abusen de nosotros? ¿No te habías prometido a ti mismo que no dejarías que nadie volviera a abusar de ti?

Deja huella diciendo «no» a que roben tu tiempo y energía empezando simplemente ofreciendo alternativas.