Elimina todas las barreras físicas, mentales y psicológicas que te impiden abordar la tarea:
Planifica el día de mañana:
Lo más efectivo para dejar de procrastinar es hacer planes. Define el momento de iniciar una tarea.
Informa de tus planes:
El hecho de contarle a tu entorno te creará una necesidad de cumplir con lo que has dicho.
Prioriza:
Haz una lista en un papel con las tareas y ordénalas por orden de importancia (o urgencia). Te dará visibilidad y motivación para ponerte con ellas.
Divide las tareas grandes en varias fases:
Divídelas en pequeñas tareas más fáciles y rápidas de resolver Empezar con una tarea más pequeña nos costará menos. Y el resto lo programamos para otro momento.
Reduce la dificultad de la tarea:
Convéncete a ti mismo de que esa tarea no es para tanto y que no te llevará mucho tiempo. Haz que no te parezca tan complicado ni tan costoso de hacer. Piensa que sabes cómo hacer la tarea y que no te llevará mucho tiempo. Y evita el perfeccionismo.
Utiliza el “PLAN DE LOS 5 MINUTOS”:
Con esta técnica podrás abordar tareas que se te hagan complicadas. Para ello tienes que empezar con una tarea diciéndote en ti mismo que sólo le dedicarás 5 minutos y que al transcurrir 5 minutos podrás cambiar a otra tarea si quieres. Cuando pase este tiempo posiblemente estarás tan inmerso en la tarea que encontrarás que no te importa trabajar en ella más de 5 minutos. La clave es aprender el hábito de empezar una tarea, es decir, la persona que posterga debe aprender a iniciar, ya que, como ocurre con el ejercicio o con la dieta, la clave está en tomar el control de empezar para, entonces, convertirlo en una rutina.
Cambia tu entorno:
Busca un lugar diferente en el que hacer la tarea si en el sitio donde estas no consigues focalizarte. O si está desordenado, modifica el entorno para poder trabajar en las condiciones que necesites.
Anticipa las recaídas:
No esperes ser perfecto. Piensa que a veces tus planes no funcionarán. Acepta los contratiempos y comienza de nuevo.
Proyecta como te sentirás al terminar:
Visualiza las emociones positivas que sentirá cuando alcances la tareas.
Y recuerda, deja huella usando todas las herramientas a tu alcance para evitar procrastinar.
